Noticia de Ciberseguridad - Jan 21, 2026
En los últimos años, Ecuador ha avanzado en estrategias de ciberseguridad y ha fortalecido su marco institucional para enfrentar amenazas digitales. Sin embargo, un informe regional publicado recientemente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) revela que, a pesar de los avances, persisten brechas significativas en la protección contra ataques cibernéticos y en la preparación de organismos públicos y privados.
Según el informe Cybersecurity Report: Vulnerability and Maturity Challenges to Bridging the Gaps in Latin America and the Caribbean, Ecuador ha alcanzado niveles intermedios–altos en capacidades de ciberseguridad en comparación con otros países de la región, lo que supone un avance positivo. Esto se refleja en indicadores técnicos y normativos, así como en esfuerzos por consolidar mecanismos de gestión de incidentes y cooperación internacional.
El informe también destaca que Ecuador fue uno de los primeros países de la región en contar con una Estrategia Nacional de Ciberseguridad desde 2022, que incluye líneas de acción para fortalecer la gobernanza, desarrollar capacidades y sensibilizar sobre riesgos digitales.
A pesar de estos avances, el reporte del BID advierte que existen áreas en las que todavía se observa una brecha considerable:
Talento especializado insuficiente: La demanda de profesionales en seguridad cibernética supera ampliamente la oferta. Esto dificulta la implementación de soluciones robustas y el monitoreo constante de amenazas.
Coordinación multisectorial: Aunque existen esfuerzos de colaboración entre sectores público y privado, falta una articulación más fluida y mecanismos de respuesta integrados frente a incidentes.
Protección de infraestructuras críticas: Algunas áreas estratégicas —como servicios esenciales y sistemas gubernamentales— requieren refuerzos adicionales para garantizar su resiliencia ante ataques sofisticados.
Estas brechas son particularmente relevantes en un contexto donde los ciberataques no solo aumentan en volumen, sino también en sofisticación. Un informe global reciente encontró que Latinoamérica es una de las regiones con mayor crecimiento de ataques cibernéticos, y las organizaciones experimentan cada vez más intentos de intrusión semanalmente.
Otro aspecto que agrava el panorama es la rápida expansión de la digitalización en Ecuador. El uso de pagos digitales, billeteras móviles y comercio electrónico ha crecido de forma acelerada, especialmente en 2025, ofreciendo comodidad a millones de usuarios. Sin embargo, este crecimiento no siempre ha venido acompañado de medidas homogéneas de seguridad, lo que puede dejar vulnerables los datos financieros y personales de los usuarios.
A medida que más ecuatorianos adoptan soluciones digitales para su vida diaria, la importancia de invertir en ciberseguridad personal y empresarial se vuelve más urgente.
Frente a este escenario, expertos recomiendan varias acciones para disminuir la exposición a ataques y mejorar la resiliencia digital:
Auditorías regulares de seguridad: Permiten identificar puntos débiles antes de que sean explotados.
Capacitación continua de equipos humanos: El factor humano sigue siendo el eslabón más vulnerable si no se entrena adecuadamente.
Adopción de herramientas avanzadas de protección: Soluciones que ofrecen detección en tiempo real y bloqueos proactivos.
Planes de respuesta ante incidentes: Tener protocolos definidos reduce el impacto cuando ocurre una brecha.
Aunque Ecuador ha dado pasos en la dirección correcta, el reporte del BID subraya que la ciberseguridad es un proceso dinámico y permanente. El objetivo no es solo reaccionar ante amenazas, sino construir una defensa que se anticipe a ellas.